El cáncer de seno es el tipo de cáncer más común dentro de la población femenina de los Estados Unidos aunque en un pequeño porcentaje puede atacar a los hombres también. Estudios recientes muestran que este año alrededor de 250,000 mujeres recibirán el diagnóstico de cáncer de seno en éste país.
Hasta hace algunos años el tener cáncer de seno significaba el recibir una sentencia de muerte. Afortunadamente ya no es así. Si el cáncer de seno se detecta a tiempo se puede curar. Por eso la importancia del auto examen de seno y de las mamografías anuales para mujeres mayores de cuarenta años.
Hay diferentes factores que contribuyen a que una mujer tenga cáncer de seno. Desde el punto de vista de la medicina tradicional puede ser la genética hereditaria, la edad de la mujer en el momento de sus embarazos, o el uso desmedido del alcohol, entre otros. Desde el punto de vista espiritual puede ser un desbalance de los sentimientos, ira reprimida o estrés. Lo cierto es que se desconoce a ciencia cierta el verdadero origen de este mal.
El cáncer de seno son daños o tumores que se desarrollan en el seno. Hay una gran variedad de éstos tumores y van desde los menos dañinos hasta los realmente serios, pero la mayor parte de ellos, si se logran detectar a tiempo se pueden curar.
Para entenderlo en un lenguaje básico, el cáncer es el crecimiento anormal de las células, es decir, en lugar de que las células crezcan y se vayan dividiendo ordenadamente, éstas comienzan a crecer incontrolablemente creando así la formación de tumores.
Cuando el cáncer sale en el tejido del seno y comienza a viajar a otras partes del cuerpo se llama metástasis. Cada tipo de cáncer tiene partes específicas del cuerpo a donde viaja produciendo la metástasis en ese lugar u órgano. En el caso del cáncer de seno la metástasis puede ocurrir a los huesos, al hígado, a los pulmones o al cerebro. Para que la metástasis ocurra, las células cancerosas viajan a través de los conductos de los ganglios linfáticos que se encuentran localizados en el antebrazo.
El tener cáncer de seno no es fácil. El proceso de curación es difícil, doloroso y molesto tanto física como emocionalmente. El apoyo que pueda recibir el paciente de sus seres queridos ya sean familiares o amigos es instrumental para el enfrentamiento de la enfermedad. Recordemos que tener cáncer de seno no significa morir, significa luchar.
